martes, 10 de febrero de 2009

Juventud, en su punto


“Me encanta esta vida, ligera sin problemas, introduciéndome a este mundo joven pero sin alcanzar el motivo inexplicable por el cual tenga que morir”

Nuestra vida es un caminante sediento, sentado, observando adversamente el océano, lidiando con su insuficiencia espiritual y física. El no mira atrás, donde se halla el lago más sublime y magnánimo del mundo. Esta es agua dulce. El tiempo se identifica con cambios importantes en el cuerpo, junto con progresos en la psicología y la carrera académica de una persona. La adolescencia en su transición de infante en adulto de cuerpo y mente proviene no solo de si mismo, sino se asocia a su entorno familiar, trascendentalmente es un fenómeno biológico, cultural y social, por lo tanto sus limites no se asocian solo a un parámetro físico, la acción anormal de la persona se intensifica al absorber ejemplos ostentosos o inmundicias. No digamos que basura es cualquiera.

El placer, la conformidad y la juventud nos introducen al tipo de vida que sin preferir coexistimos, en un sentido extremista la mezcla sublime para el cuerpo que descubre el mundo es fantástica, el fin justifica los medios, el descontrol en su cima y la excitación atesta de placer crean la noche perfecta, en un lugar perfecto, con la persona perfecta en ese instante y después la basura que recogemos toda la vida. Somos en conceptos relaciones entre drogas, el alcohol y la conducta sexual arriesgada, es una vida sin medida, una más que muere en el intento. Ignorar las relaciones entre sexo, drogas y alcohol es un error si se tiene en cuenta que muchos jóvenes creen que las drogas tienen un efecto positivo sobre el sexo, nuestro mundo ha sido garabateado a nuestro estilo, o tal vez al estilo de otro, el problema son los padres obsesionados que por dar lo necesario a sus hijos, al trabajar ambos, los niños son educados por abuelitas, tías, guarderías o personas de servicio, esto ocasiona sentimientos encontrados, que los orillan a la drogadicción, alcoholismo, problemas alimenticios, falta de autoestima, problemas escolares, búsqueda temprana de relaciones sexuales o lo peor el pesimismo del futuro. O tal vez ¿Somos clones?, vestimos como la artista de los sueños, ¿sueños mojados?, desayunamos lo ultimo que notamos en la tv, actuamos como el vecino idiota que se violó a sus tres hijas, mató a su esposa y ahora esta fumando hierba sosegado en su casa, ¿Sátiras? Y escuchamos otra vez los sarcasmos paternales de tu padre que te protesta en tu cara que no eres el hijo que quiso, ¡Egoísta! ¡Vago! ¡Trabaja carajo!, observas como le pegan a tu madre, la mujer que te dio la vida ¿Te suicidas?, matas a tu padre, terminas en un reclusorio infantil, en unos años te dejan libre, no tienes dinero, caes en la droga y mueres como muchos, sin pena ni gloria. ¿Y se quejan de la juventud? Olvídenlo, patrañas, el “divertinaje” efectivo es exquisito, ofusquemos comentarios y asentemos sexo pero cuidándonos, bebamos alcohol con nuestros amigos pero paulatinos, fumemos sabiendo que pronto tu doctor de dirá que tienes cáncer, pero pocos son los casos, indirectamente gocemos esta edad.

Tus voces y sus cuerpos se tropiezan en las calles con un solo sereno, el volver a apoderarse del derecho a estar vivo, las fuerzas del rebusque, el esfuerzo y las ganas nadie nos quita, somos el fruto que nació de sus mujeres, somos sagradas manos que edifican los que quieren, aunque la lluvia de infortunio tu corazón penetre. Somos el orgullo que con el trabajo alcanzas lo que quieres, somos el niño que trabaja tus juguetes, aunque una lluvia de palabras a tus oídos maree, amamos lo que mira y lo que no tiene miradas, miremos nuestra vida, las prostitutas se sienten, el señor del queso y su vial actea, el taxista del carro prestado, el pan viejo con su panadero que nació al otro lado, el electricista, el albañil, el mesonero, el cantante que sueña con ser escuchado. El beisbolista, la secretaria, la que tatuó heridas y la Señora que vende las sandalias. La esperanza que se engaña, el que le gusta ser engañado. La peluquera, el santero, el que cuida lo ajeno, el que quiere ser opositor y el que cree ser un revolucionario. Todos miraron su pasado, su juventud, son lo que pensaron.

Tengo 17 años, fumo un cigarrillo, ingiero alcohol, no tengo un padre y este no es un ensayo de autoayuda, perdieron.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

La vida como es


Entre cigarros, en su respiro débil, se encuentra la solución joven poco madura pretendiendo el sufragio de nuestra razón en el mundo. El invierno apaga su último soplo, el último fallo, aspira y devuelve el aire al mundo, devuélvete tu vida. Vagabundos regresamos a la realidad en un simple cambio de asuntos, los asuntos imperecederos que arrollan la dicha de nuestra dicha, el ser de otro muerto, otro más en el pensar, limpiamente roguemos a lo invisible por la permanencia en nuestro cuerpo, el poderoso de la canción descompuesta agregada por errores frágiles y fuertes como el alma, la voluntad de la pasión para honrar estas palabras vacías, juzguemos la imagen de los gritos en un cuarto oscuro por el miedo a la decepción, al fin esperemos el placer de la locura, locura que solo el hombre aprende a amar. El tipo prófugo estremece su ágil pensar en cada palabra pensada o revuelta en el cerebro que produce el ocaso, todo duele en esta mierda. La razón, la verdad y la muerte en tu prototipo de vida que te toco vivir es el futuro de una creencia que podemos cambiar, puedo ser Dios y el ángel que pudo desconfiar de su verdad, la imposibilidad de moverte y de caer en el alcohol de tu velada escrita en papeles de pista, pista vomitada de mierda en su cantar, tal vez silabas y notas descoordinadas en el velorio que nunca pretendiste asistir, estábamos soñando cuando volamos al aspirar el perfume que muchos olfatearon en búsqueda de placer, orgasmo, cima que el hombre al cerrar los ojos soslaya que dio un beso insignificante, y llega un hijo de puta más a tu camino, estas a sus ordenes admirando lo blanco de su trofeo. Las vueltas físicas de un cuerpo celeste encantándote como la puta de tu vecina, tu hermana o tu propia madre, el padrastro que digiere basura al protestar su desgracia de tenerte, el frio de la chimenea que contamina las nubes que echado en tu paraíso admiras y crees encontrar formas de vivir, eres el pendejo de la esquina que tira con su enamorada, cuna de tus pesares y de tu pertenencia. Escucha el chiste que susurra y te excita sin medir las lágrimas y gotas de sangre que cegaran tu vista y tus heridas, todo arde cuando eres basura. La juventud de tu edad es incomparable ante la experiencia de tu prójimo, el prójimo que te violo, tu cuerpo y tu pensamiento. Somos nada. Somos células de un ser idiota que regala su mediocridad al morir sangrado en periódicos, lo mismo a la celda de crisis personal. La enfermedad no fenece, respira y extingue los colores del paraíso, del arco iris de mil ilusiones, uno ya no cree en el misterio que en su final se ha olvidado y las gotas caen en un mar desolado, como siempre, un nuevo día será cuando ya no exista el suspiro lento de la flecha que atraviesa el mundo, su núcleo, su virginidad, ese contacto con varios momentos acepta con orgullo el dolor, ese prisionero de tus latidos pesado y ligeros son objetos divinos, la historia que todo el mundo cuenta pero no sabe donde las hadas hablan de magia siendo insignificantes seres humanos. Es una carta, terciopelada o negra, encima de la cama, donde la llama se consume cuando sueñas y vuelas a un cielo de aura azul, pero cada impulso decrepito e inhumano de envolver la razón en una caja de cristal y sollozar superpuesta a ella, fracasa. Y es que siempre nos persigue el fracaso, la muerte, pesadillas en una noche de luna llena, lo misericordioso siempre liquida siendo infernal, infernal como la prostituta que te tiraste en tus inmaduros años o el malnacido que mandaste a abortar, la tierra maldita que besa la magia de la sangre esos maricones que dejaron el problema, si, aquellos humanos que se vociferan santos, los infestados de valores morales, esas profecías de la importancia a la vida cuando esta es injusta, somos nosotros sin ella. La muerte es el don molesto y doloroso pero instantáneo, nada tiene sentido si somos seres extravagantes y atraídos a reclamar a una basura que deseas morir.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Libertad Humana


La libertad humana retiene la esencia de creer en un Dios que todo lo puede, en unirse tácita e idealistamente por toda la eternidad festejando un amor puro, sostener la dicha de gozar cruelmente de la preocupación paternal y de un amor imperecedero y saludable. Millones de seres materialistas en series sumamente sensuales conceptuando la identidad en un fino retazo de tela con un borde insostenible han nacido para alabar lagrimas de un ser superior que aborrece la raza paradisíacamente condescendista, donde la medicina y los misericordiosos focos artísticos archivan mentes encantadoras aplicando sarcásticamente la creatividad en poderes humanos innecesarios para lograr perfeccionar el proceder de un modo animal. Se coloca al sujeto, el hombre, en el centro de las importancias, intrínsecamente, la intercomunicación ha hecho de nosotros la autentica irresponsabilidad de los actos, el hombre se conoce por otro hombre, por su propia voluntad, jamás por el saber llegamos a “ser otro” como problema central de la vida, absolutamente soy yo el que escribo, no otro.
Idealizando con precedentes a Jean Paul Sartre

sábado, 15 de noviembre de 2008

Dios no es de este mundo


“…Creo en un Dios (ser superior al que nunca he visto, pero creo que existe), más no en la religión como tal…”

"La gente tiene necesidad de creer en algo que lo trasciende y que va mas allá, que es una forma de tratar de equilibrar los desastres del mundo", y creer "en algo, que al final hará justicia”, José Saramagro. Esta es la necesidad del hombre de creer en algo, de centrar las esperanzas perdidas de la humanidad en la existencia de un ser que todo lo puede, en un punto de vista humanista Dios es un límite intolerable y fatalista en un sentimiento de libertad humana y que el hombre engañado, ultrajado y agotado mantiene la dignidad de lucha convencido de una derrota segura, intimidado por ideologías remotas e ilusorias buscando la verdad en un pequeño espacio de luz en medio de la tenebrosa arbitrariedad. Contra la majestad, sacralidad que acompaña la aparición de la divinidad se afirma que Dios esta cansado, no tiene tiempo, esta devaluado, sometido a la critica y desconfianza al pasar por la mentalidad moderna. Es inverosímil tanto el hecho de crucificar a un puro instruido en materia religiosa, como creer en palabras vacías con sabor a Jesucristo, pensando increíblemente que puros o impuros terminaremos en una cruz mirando al suelo como su propio padre, creyendo firmemente que lo divino nace de lo virgen y lo virgen de la idiotez de algún profeta como incontables conceptos en hojas antiguas guardados en su interior el sentido inexacto del origen de la humanidad y el parámetro vital para la vida. La condición interna esencial que categoriza al hombre ocultando el fervor de su miedo en el alma es su “vida”, tanto en sus semejanzas a inversas diferencias con los seres de su misma especie. En general, el estado de su nacimiento y muerte es extraordinario incluso el sentimiento apreciativo en interacción del ego mediante la lucha por sostener su existencia es absolutamente preferente ante un Dios posiblemente innegable. La tendencia al desorden tal vez a la deficiencia biológicamente es la manifestación evidente de nuestra forma de vida, se singulariza ante el ecosistema de un conjunto de propiedades, características comunes y relativas a sistemas materiales. Ante la existencia concreta del hombre puede definirse con especificidad que los seres vivos son sistemas químicos, átomos de carbono e hidrogeno, átomos insignificativos actualmente en un aspecto absolutamente material, acentuando: Es así la naturaleza prosaica del hombre, interiorizada en sus más profundos secretos de origen. “Existencia creacionista” insinúa el sumiso concepto del hombre arrodillándose ante ser superior, su verdad ¿Será que el nombre de Dios esta puesto en el corazón del hombre? ¿Esta Dios usando su historia profeta para expandir su imperio fraternalista? Ó ¿La Biblia es entidad de farsas? Tal vez ni creemos en ella, en fin, ¿Existe un Dios? Existe un ser divino en esta tierra, pero no se si sea “Dios”. Malentendida o deducida, la doctrina comúnmente profesada en la enseñanza infantil remite hechos culminantes en el hombre, al desenvolverse cristianamente se dilucida el Reino de Dios como el sujeto principal en la época contemporánea, que la iglesia absoluta mansión de Dios es el deber católico de la repugnante vida que nos ha tocado vivir extendiéndolo por medio del amor fraternal y tolerante, al parecer la sinceridad esta en el creer más no en el aparentar, la escritura de la Biblia no procede en el mundo, emana si, hombres carnales influenciados y mal guiados por el Dios de este mundo y sus mayordomos, somos falsos apóstoles, obreros fraudulentos creyendo en ironías religiosas que disfrazan a un Cristo, al mismo Satanás como Ángel de luz. Las sagrada escritura no se explica por ella misma, la profecía preconcebida conquista corregir, aprobar y matar la interpretación privada del ser vivo limitando entendimientos en un tema de solo uno o dos versículos y hurtándolos fuera de contexto, el punto es que en particular ningún capitulo, versículo o libro es suficiente para capturar el perfecto significado de un tema, estas escrituras podrán ser lo más auténticas e indiscutibles posibles, pero no son únicas e imprescindibles. El mandato teológico pretende relacionarse con mandamientos de línea sobre línea, un poquito allí otro poquito allá, a la derecha y en seguida a la izquierda, en un sentido razonable el rompecabezas es inteligente advirtiendo su integración a medida de su unión coherente formando finalmente una imagen. “La vida vendrá bienaventurada entre vosotros si el reino de Jesucristo esta dentro de mi”, este personaje de nombre y cuerpo desnudo, atado y clavado como un ladrón, de pelo liso, de cara escuálida amarga, de sufrimiento agónico mostrando valor, condenado al cielo o al míserio despojo de la etapa que precede a esta basura, por lo menos así lo describen simbolizado en un par de maderas cruzadas, en él pretenden creer infinitos espectros, solo pretenden. Ese Dios según la filosofía católica al que rezamos rectísimo en definitiva se excedió de conciencia para no fingir que aun se creía cubierto de leyes divinas y humanas, que un minuto de remordimiento basta para redimir una vida entera de maldad o simple flaqueza, la contrariedad es que nos amparamos en nada, algo que no vemos por lo tanto literalmente inexistible despreocupándonos de una actual crisis moral conceptuando infructuosamente que un Dios nos va a salvar. Tiempos críticos, difíciles de manejar, hombres amadores de si mismos, amadores de dinero, desagradecidos, desleales, antinaturales, feroces, traiciones, testarudos, hinchados de orgullo, enamorados del placer, ante esto tenemos una devoción piadosa, la excusa para la mente, resultando falsos de poder moral y ético. El mundo de épocas arcaicas era cada vez más degenerada, comunidades constituían una constante censura para el mundo pagano ávido de placeres, una desastre natural los sepultó, hoy se vocifera un hecho análogo, pero queda seguro que el mundo acabará solo por acción del hombre, no de un ser supremo. En el pasado hubo un mundo que dejó de existir, los siervos de Dios promulgaron la muerte íntegro a la decrepitud moral de la sociedad, hoy la ciencia aclara que las especies son cíclicas, las civilizaciones desaparecen cada cierto tiempo. Generalmente en nuestra sociedad se ha dicho que Dios existe, las familias profesan su creencia, pero es solo un concepto de nuestra cultura adulterado con la preponderancia de los medios de comunicación bombardeados de tendencias con aroma a “INRI” pintados de principios, moral y ética. El hecho es que “no importa” si existe o no, al fin de un sueño es posible que despertemos siendo absurda esta percepción critica de un ser divino que si existiera o no, ya hubiera gozado asesinándome por dudar, en fin, ¿a quien le importa? Cada uno le pone color a su vida, su enfoque, no existe la certeza de un Dios por no haberlo visto, auscultado o palparlo, pero ¿para que preocuparnos en siquiera una vez comprobar que no existe? O ¿la insistencia de la iglesia de comprobar que Él existe? Por lo menos tendremos el dulce sabor de la duda, “la ciencia no ha comprobado la existencia de Dios” no puede encontrar a Dios ni mucho menos explorarlo. Si pudiera, Él ya no sería Dios o quien lo explora sería un dios. Pues bien, la ciencia misma no contradice la existencia de Dios, por el contrario parece que siempre apunta, en todos su eventos, hacia un “Ser Supremo” (no necesariamente como lo esboza la Biblia), es obvio como suelen dictar los patronatos académicos que el orden de los planetas, estrellas, galaxias, el universo, las especies, la flora, fauna, los elementos de la tierra, el agua, la naturaleza, que la raza humana conjugue sus pensamientos y funciones, que el organismo trabaje en orden, que los cinco sentidos consigan distinguir de forma ordenada la realidad en la que viven y que millones de millones de células trabajen ordenadamente para el perfecto funcionamiento del mismo, no sea pura casualidad, evidentemente existe un ser extraordinario pero la duda es como lo coloreamos hoy. Describir los pecados, fallos y milagros de los héroes bíblicos con toda franqueza para la fe acreditados por Dios con señales preservadas con relatos escritos y copiados con cuidado unidas con el propósito de vociferar: Cristo es la Revelación Suprema, y luego gritar la frase: “Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe”, creer en algo que no existe personalmente es estúpido, en realidad todo depende del conjunto de axiomas que se escojan. La idea de dios es simplemente un axioma más, algunas personas lo usan exclusivamente mientras que otras no lo usan en absoluto, lo que determina sistemas lógicos diferentes e incompatibles. Como lograr que varios sistemas que son propensos a fallas logren no cometer ningún error: estamos hablando de cerebros, y la manera es simplemente colaborando, sólo se necesita que cada elemento, cada mente humana tenga fallas diferentes, y sepan reconocer sus errores. Con un número suficientemente grande de elementos, se garantiza que cualquier falla que ocurra es corregida por los demás que no tuvieron ese error, tal vez, coexistimos equivocados, la religión no mantiene a nadie. Tiene que ser mantenida. No produce trigo ni maíz; no ara la tierra; no derriba bosques, es una mendiga perpetua, vive del trabajo de otros, y luego tiene la arrogancia de pretender que ayuda al que da, luchemos por nuestra dignidad, para que tal vez tengamos la esperanza que en algún momento de nuestra vida pudiéramos decir que somos excelentes sin involucrar credos y doctrinas escritas para que exista la necesidad del hombre, de creer en algo o alguien, tal vez exista un Dios pero no es de este mundo.

“Dios si existieses perdona mis pecados y mis palabras”

La ley del libre albedrío…

viernes, 3 de octubre de 2008

Mar y Cielo


Donde Dios albergó su belleza y tristeza, y en sus manos derramó una gota y nació la dulzura de una paloma, surgieron los anhelados sueños diferentes de una creación.

Profundo y en su misteriosa fuente de luz se observa su inmensidad infinita. Aquella ventana que acoge el sol mañanero de su amanecer y el calor maravilloso que le regala, muere, renace "La falsedad que rompe la armonía interior", y este pensamiento de un alma sencilla que prolifera su desdicha, y cobija la mentira, lo observa. Las oscuridades no soportan claridades, la verdad no hace la libertad de esconder una miseria, de cómo corroe el alma y la entristece. Su mente con frecuencia caprichoso, irracional y egoísta, y en su perdón, individualista, y los falsos del procurar triunfar, ocasiona un problema. Sincero y transparente, no lo miran de él, los años inexpertos de una noche, destruirá lo que construyó, y su felicidad embargará la envidia, y su verdad no será verdad por mas que los años pasen y pasen, su mentira será su capital, su muerte el triunfo de su camino. Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, recuerda que paz puede haber en el silencio, y en su orilla siéntate, y escuchará el aburrido e ignorante por qué de su vida, y su fuerza espiritual protege la desgracia repentina de su fantasía, o tal vez, fatiga y soledad. Aquel día acepta su naturaleza, la criatura del universo se defiende, pero no son árboles ni estrellas, es solo su verdad, su derecho, es la ruidosa confusión paz con su alma., con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Camino, Verdad y Vida, sacarsticamente.

Art of Art II


Entre las infinitas desolaciones amorosas del hombre, se manifiesta que uno no esta en casi ninguna parte. Sin embargo, al explicar el cosmo se confunde la dicha del amor o al contrario, a veces se piensa que amor y pena son lo mismo, renaciendo el odiado paradigma que se creía haber destruido en el pasado, especialmente en el barrio simbólico de la ciudad “Angel Gris”, y el figurado lugar augura el mitológico amor, que es también el lugar del desencuentro que un instante se pierde la dignidad honrada del corazón o tal vez del propio hombre. Y es que el amor se viene dilatando desde tiempos antiguos, los tiempos dorados que se dicen haber amado, hoy son casi siempre radiantes o malgastados, o es que este arte necesita la nostalgia. El artista por naturaleza es el mismo si posee un don, pero no puede ser él si no se ha perdido algo, y los afortunados poetas que aparecen como una compadrada de mercaderes millonarios en un mercado infinito, y que sus poemas de amor satisfacen el ansia de un pueblo depravado o tal vez enervado, es a partir de ese momento que los poetas fueron artistas porque perdieron o sufrieron en esta vida, siendo el amor el escape perfecto o la muerte segura de esta realidad, por ello se buscaba el desengaño, irónicamente todos somos poetas en búsqueda de un verso galán, sorprendiendo al mismo creador quedándose a mitad del camino y otros aun siguen corriendo. La recompensa del artista es ser amado, y cual reflejo insita a la triste imagen de un cantado vals melancólico al solo efecto de seducir por una noche de sexo o por un relámpago de muerte. OH! Es así como comienza un círculo vicioso, aunque hoy se enamora al gran paso globalizado, se deslumbra la sinceridad del corazón con el dinero, tergiversando la idea central de cómo nació el amor. Extorsionados, adinerados, bondadosos o inteligentes piensan los muchachos sin vocación artística, y es ahí donde el concepto aforista extrajo de estas realidades la conclusión modesta: si no fuera por el amor, nadie haría gran cosa, aunque las beligerantes mujeres objetan que estos pensamientos son absolutamente reservados a la conducta masculina y es que se creía que las mujeres hacían de ellas mismas un hecho artístico. Belleza y juventud, aclaran dos virtudes que tal vez son una sola estableciendo el orden de cualidades en un rapto de arbitrariedad moderna en cierto punto, y pretérita en su teoría dejando a muchedumbres de fachosos que polemizan su derecho al ser amado por su limpieza, trayectoria comercial o apellido ilustre. La inteligencia y bondad es retórica en un mundo globalizado que trae la tecnología como herramienta “estratégica” para el desarrollo, y es que ya no existe la moral dejándonos instruir erróneamente por un gran moustro que sutilmente destruye sentimientos y corazones, sin mencionar nuestra vida, y a pesar de ser espiritual o estúpida la idea el amor es una flor exótica cuyo hallazgo ocurre muy pocas veces. Si pusiéramos aquella flor exótica en una puerta y a otra a miles de niños hambrientos (simbólicamente somos nosotros), y que se conmueva una sola alma, tal vez solo una entre las mil tenga un corazón que se impresione por nosotros, y las distintas por la escalofriante y extraordinaria flor. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón. No esta tan mal, después de todo, sabiendo que el sentimiento bondadoso es una herramienta para amar. La especulación de espíritus obtusos en conceptos arruinan falsas excusas, nuevas y arcaicas del hombre. Si es más noble para el corazón soportar las flechas y pedradas de la áspera fortuna o armarse contra un mar de adversidades y darles fin en el encuentro, estamos equivocados, el artista debe encontrar la mezcla exacta entre la razón y el instinto que releva lo natural y extraño del pensamiento humano, tal vez como un amor inmortal: “…Romeo y Julieta encontraron la mezcla ideal de los dioses del amor entre la penumbra y las lágrimas, apreciando las sonrisas del alma…”, la plenitud de un largo trajín que pintamos y aceptamos son las lagrimas que muestran el sin sabor del engaño y el dolor, y no existen escrituras de cómo amar verdaderamente, y es que si existe ese amor verdadero, el problema es que nosotros no aprendemos amar, hundiendo la entraña oscura del arte en un océano, y nos coronamos de victoria mostrando nuestras armas abolladas como hidalgos, y gritamos llorando: “He aquí lo que son las cosas” cuando el criado se porta con su amo como un perro y el espejo refleja la tumba y los corazones al compás del canto de batalla da saltos por su amor e inútilmente nos enseñan que para el amor no hay reglas y coexiste una guerra.

Como Romeo, como la razón de muchos escritos vacíos, podría decir y todo emocionado podrá el cuerpo descansar, quieto, muerto y al morirse en la alta confianza de que este vivir mío no era sólo mí vivir, que era nuestro engaño lo que no nos deja vivir, y el mundo con falsas profecías, cartas, sueños, sentimientos enfrentan un odio mortal. Amar y el ser amado desliza y delira en nuestra mente, y el solo creador podrá salvarnos después de muertos.

“…El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia, y la ausencia del universo en mis ojos descubre el amor por el arte…”

Coexistiendo en mis palabras…

Art of Art


Estupida la creencia de un amor real en un mundo imaginario, o un amor idealista en un mundo objetivo, se ha hecho tan difícil poder sentir ese sentimiento tan especial en nuestros corazones pero tan fácil decirlo, y la vaga encendida chispa que ilusamente debemos mantener viva en lo profundo de nuestro ser se trasforma en un paradigma juvenil extenso y extenso es el lugar para calentar el frió mundo de nuestro mundo y de ese amor sagazmente fútil.
Un amor, como el ser humano es invisible, y el ser tan frió aparentando calor le damos aire de fallecer a la persona que amamos o que posiblemente que no amamos, cambiando conceptos personales y despojando su propio yo, aparentando aceptar defectos y virtudes, absorbiendo el tiempo como su sangre hasta por fin dejarla tirada en el fondo de nuestro orgullo y acrecentando la terrible esencia de nuestro yo, es obvio, ese amor no podemos ni tocarlo, y tal vez ni sentirlo, pero necesita aire, alimento y agua como nosotros para seguir existiendo.
¡Amar...es un arte!, que lindo pareciera admirar los humanos al increíble autor de aquella frase, obvio, él pensó que idealmente se puede crear o se puede componer los sentimientos de cada uno de los corazones de cada ser increíble y divinamente creado, pero que desilusión se llevó o tal vez murió, como muchos amores, enfermizos y alegres, los alegres pudieron consolar lo brillante del sol al reflejar el continente ártico de nuestro cuerpo fabricando así la tormenta como en cada lugar de este repugnante lugar, es misterioso e increíble pero la humanidad lo trasformó.
El arte de cantar, bailar de llorar y reír, es un arte falso y verdadero, como la tierra, como el humano en su angelical y diabólico pensamiento, aquel que damos agua en su sed, cuando lo dejamos salir de nosotros, ese océano de lagrimas que nos llena y lo dejamos fluir hacia ese ser que amamos o tal vez que deseamos matar. La naturaleza del amor se hace parecer tanto a lo real y que añoramos el amor de turno, la enamorada o el esposo, es que será que somos tan extraños que inundamos la mezcla exquisita de alegría con todas esas vibraciones positivas y con nuestras tristezas, amarguras, arrepentimientos, que ligeramente pudren nuestro sincero y cordial cariño, y es que “ no podemos separarnos de nuestro alimento”, y el fantástico concepto decía alguna vez “ hay momentos para todo”, recuerda que nacimos para tener problemas y para sufrir, de acuerdo a la teoría religiosa (escrita por algún profeta que singularmente sintió amor pero no enloqueció) por la culpa de nuestro padres de la antiquísima época mundial, y seguramente aparentaron para no ser castigados, es decir, ni se amaron.
Y ahí viene el falso secreto del amor verdadero, y del que “no importa cual sea el tipo de amor”, ni “quien amamos”, es estupido creer que somos feliz tratando de hacer feliz a otros, y la naturaleza de nuestra espada es esa, pero será que el hombre es demasiado humano para sentir aquello, a pesar que somos artistas engañando y engañándonos, y sobrellevando el ideal marcado del ser artistas de nuestro interior, el escenario para la hipócrita actuación parecido al matrimonio de los tantos miles y miles que se logran realizar en el mundo, esta sobre el papel que obteniendo ese pequeño grano de arena del desierto será lo máximo que podríamos lograr en nuestra vida, pero solo sobre el papel.

¡Eso es el arte de amar!, que contribuye a las cenizas de la cumbre mundial del amor, y ese arte es el arte humano, el arte de matar y matarse…

Diminutamente ideal…